13 oct. 2016

...El abismo te devuelve la mirada.





Música para acompañar:The Smiths - Asleep

La 1:30 a.m. Con un poco de sueño, pero no lo suficiente para ir a la cama. En algunas ocasiones desearía no tener el hábito de dormir hasta altas horas de la noche. Pero el constante coqueteo con la tranquilidad y armonía que provocan estas horas en mí, evita que vaya a la cama el mismo día del que despierto. Debo admitir que uno de mis mayores defectos, y virtudes - ¿por qué no? -, es la capacidad de hundirme en mis pensamientos. Discutiendo, haciendo monólogos, pensando en estupideces, enojándome, alegrándome y todo tipo de cosas que trae consigo la correcta estimulación a estas horas de la noche.

Hace unos cuantos días logre terminar un libro. Me llevó mucho más tiempo de lo que hubiera deseado el completarlo, pero me era imposible leer más de 10 páginas sin quedarme por un largo tiempo reflexionando sobre lo que leía, después de todo alguien dijo “[…] los artistas dicen mentiras para decir la verdad”. De algo estoy muy seguro, leerlo fue… digamos… “revelador”, pero escribir sobre él es un desafío total. Me preguntaba cómo enfrentar la problemática de desear hablar sobre un libro sin hacer “Spoiler”. Resolví que lo mejor era dividir este artículo en dos. Primero, una reseña. Segundo, hablar de algunas de las cosas que llegaban a mi mente al momento de reflexionar sobre lo leído. Eso sí, les avisaré previo a “Spoilers”.

Anagrama.


Eric Arthur Blair nació el 25 de junio de 1903 en Motihari, una colonia británica en India. Tal vez les resulte un completo desconocido, pero seguramente les parezca más familiar por su seudónimo: George Orwell. ¿Aún no lo identifican? Bueno, probablemente, o no, hayan escuchado alguno de sus libros más representativos: “Rebelión en la granja” o “1984”, de este último es del que hablamos.

1984 es un anagrama. Hace referencia al año en el que fue publicado: 1948, apenas dos años antes de su deceso en 1950 por tuberculosis. Mauricio Molina, quien redacta el prólogo de la versión que tengo, señala:
“[…] a diferencia del espíritu optimista de reconstrucción que imperaba en ese tiempo, describe, con minucioso detalle, una utopía negativa: una zona ominosa regida por un estado benefactor y omnipresente.”

Siguiendo un poco su biografía, podemos identificar que Orwell es un autor en cuyas obras se aprecia claramente la influencia de su pensamiento político y vivencias relacionadas con el totalitarismo, el imperialismo británico y lo referente con la segunda guerra mundial.

El punto controversial con esta obra, no es su contrapostura al pensamiento utópico, que sería natural manifestar después de que el mundo se vio inmerso en un conflicto bélico de semejante magnitud, sino lo real que resuena cada una de las deducciones, representaciones y pensamientos plasmados en su libro. A lo largo de la lectura nos identificaremos una y otra vez con su narración. Con lo que el personaje vive y piensa, con sus emociones y malestares. Es una novela que a pesar de ser escrita hace más de 50 años, se siente actual. Esto es lo que incomoda. No habla de política, bueno, directamente. Por lo que no tendrán que preocuparse de monótonos discursos, ni de un lenguaje incomprensible.
 
 
¿Recuerdan el revuelo de hace muchos (muchísimos) años con un “reality show” llamado “Big Brother”? Pues la idea no fue enteramente sacada por algunos productores de algún país para venderlo a múltiples cadenas televisivas alrededor del mundo. No hablo de aislar a un grupo de personas, sino a todo lo que conlleva la constante vigilancia y la representación de “Big Brother”, “El Gran Hermano”, personaje de este libro que cuenta con la facultad de saber y ver todo lo que ocurre en su territorio, sumado al desconocimiento exacto de su identidad. Hablando del programa de Tv, si en un primer momento la idea parecía innovadora y captó el interés de muchos poniendo en lo más alto al entretenimiento de los “reality shows”, después de leer 1984 se transforma en una ofensa (desde mi perspectiva) más que una referencia al mismo. Lo que representa es mucho más trascendental como para satirizarlo de esa manera.

Winston Smith es el personaje con el cual recorreremos el utópico mundo de Wells. Conoceremos como visualiza el poder, el control de las masas, la abolición del sujeto, el sistema económico, la historia, y sobre todo, el elemento más importante que nos hace humanos: el lenguaje.

Hasta este punto la reseña, enteramente recomendable. Es un libro que te hace reflexionar, siempre y cuando tengas la disposición para ello. Además, sus personajes tienen una empatía exacta, y resultara una lectura agradable. No por nada es uno de los libros más significativos del siglo.

…El abismo te devuelve la mirada.


Antes de continuar quisiera recordarles que el siguiente apartado estaré hablando de la medula del libro y, por lo tanto, tiene datos importantes del desarrollo del mismo. Si no has leído el libro te aconsejo hacerlo primero. Si ya lo hiciste o no te importan los “spoilers”, bienvenidos.
“LA GUERRA ES PAZ.
LA LIBERTAD ES ESCLAVITUD
LA IGNORANCIA ES PODER”

Lo terrorífico de la novela “1984” es la vigencia del pensamiento. Fácilmente podemos visualizar uno o varios elementos que expone en ella dentro de nuestra sociedad, tal vez utilice una especie de parafernalia para hacerlo, pero no por ello demerita la obra, solo la hace más digerible. Si alguien nos dijera “la cruda verdad” de manera directa seguramente lo tildaríamos de loco, conspirativo, entre otros adjetivos, no me dejaran mentir: Ya lo hemos hecho.

Orwell apunta a cuatro ministerios (pilares) de los que se vale el Sorcing para ejercer su poder: Ministerio de la verdad, encargado de informar a la población a conveniencia del partido, incluso si necesita modificar sus registros históricos. El Ministerio de la Paz, encargado de los recursos y la guerra. El Ministerio del Amor, encargado del orden y la ley. Y, Ministerio de la Abundancia, encargada de los recursos.
“Si la igualdad entre los hombres va a desaparecer para siempre -sí la clase Alta, como la llamamos, va a conservar su posición eternamente-, la condición mental predominante debe ser la locura controlada.”

La manera en que operan estos ministerios los podemos percibir en nuestra cultura (México en mi caso) o en alguna cercana (Estados Unidos) p. ej. ¿Alguien ha escuchado que en un informe de gobierno se mienta a la población diciendo que hay menos pobreza? ¿Qué se modifiquen o anulen hechos históricos en libros de texto “porque no son necesarios para una educación básica”? ¿Qué la guerra es la economía de un país? ¿Qué la policía no se encargue de la delincuencia, sino de mantener a raya cualquier revuelta de la población hacia los gobernantes? Aquellos que visitan páginas de internet de Estados Unidos tendrán fresca la memoria con publicaciones sobre la violación a su privacidad con la NSA ¿Tiene alguna diferencia con las telepantallas que todo lo ven y oyen de esta novela? Así como no hay diferencia con la pregunta que se hace Winston ¿Por qué la clase marginal no se revela y acaba con esta locura?

Con Orwell queda muy clara el motivo de las clases sociales: una que trabaje para la más alta, una que aspire a subir de clase mayormente sin lograrlo y una tercera que gozara de todo, sin hacer nada, ni perder nada. “[…] el poder no es el fin, es el medio […]” diría uno de sus personajes.

Para mí, una particularidad del libro es su forma de romper la cuarta pared (como en la serie de televisión Malcolm el del medio cuando les habla a los espectadores) sin darnos cuenta de ello. Emmanuel Goldstein es el antagonista al Gran Hermano, quien escribe un libro en el que detalla el plan del socing que lleva por nombre Teoría y práctica del colectivismo oligárquico, mismo que es entregado a Winston. Es maravilloso la ruptura de la cuarta pared en este punto dado dos elementos. Primero, la representación de personajes cambia, Winston pasa a ser uno como lector y Emmanuel Goldstein pasa a ser George Orwell. Segundo, El libro Teoría y práctica del colectivismo oligárquico es una alegoría de “1984”. Todo esto con la finalidad de fusionar la novela con la sociedad actual, para confirmar esas deducciones que has tenido, lo que ya sabes, pero no te animas a confirmar.

Pone un acento que pasa desapercibido para la gran mayoría. Muchas de las veces ponemos varias características del ser humano como propias de este: la memoria, el raciocinio, la inteligencia, el caminar en dos patas, la capacidad de modificar el ambiente; pero la única realmente que nos ha permitido hacer una mayor distinción con las demás especies es: el lenguaje, nuestra capacidad de atribuir significados, a significantes. Símbolos a signos. Hablar es algo más que decir un montón de palabras una tras otra. Representa mucho de nuestro pensar, de nuestras emociones, de nuestra cultura. Quitar este elemento a un hombre lo deja en la animalidad. A lo largo del libro nos topamos con la palabra Noelengua, donde describe la disección del lenguaje con el objetivo de eliminar palabras y así delimitar la manera de pensar y sentir de la gente, llegando finalmente a la meta de establecer un lenguaje donde nada pueda ser dicho realmente y la humanidad se vea sujeta a palabras vacías. V diría “[…] Las ideas son a pruebas de balas […]” pero ¿si la palabra “idea” no existiera? <vacío>. El control del lenguaje, es el plan último que ejemplifica Orwell en su obra, y no vayamos muy lejos y piensen ¿cómo se defiende un Indígena con una lengua diferente al español? La censura opera en un nivel más allá que el evitar que una o varias palabras o pensamientos sean dichos.

Hablando de “V”, espero hayan visto “V for Vendetta” o Leído su novela gráfica. Las similitudes son excesivas con la novela que estamos hablando, tantas que no las mencionaré y dejare que las busquen por ustedes mismos. Hideo Kojima parece tomar base de inspiración en esta obra para el desarrollo de su trama. Aún en su última entrega “Metal Gear: The Phantom Pain” pone en tela de juicio lo referente al lenguaje, el “doblepensar”, el guiño “Big boss it’s watching you” entre otros elementos.

Me gustaría ser más exhaustivo en este escrito, pero no es un ensayo. Demasiados elementos nos faltaron por desarrollar: La pérdida de la individualidad, la importancia de la pertenencia de un grupo, la opresión sexual, etcétera. Un gran libro para la reflexión de la sociedad. Demasiado triste. Si bien lo podemos calificar como demasiado real, tanto así que de no presentarse en forma de novela no podría llegar a tantas personas como lo ha hecho.
Finalmente les dejo un artículo sobre una investigación en lenguaje y como afecta en la parte emocional, así como la toma de decisiones cuando se conoce más de un idioma, es bastante interesante. 





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